«Es el arte de escuchar de verdad, sin juicio hacia el cliente y su proceso»
La Terapia Craneosacral y visceral biodinámica tiene su origen en la osteopatía y es una terapia manual muy suave y a la vez profunda que actúa directamente sobre el sistema nervioso central y favorece su autorregulación, potenciando los recursos internos de autosanación (homeostasis) y mejorando la calidad de vida de las personas de todas las edades.
El terapeuta crea un campo de relación seguro para el cliente y, a través de una escucha empática y neutral, emplea un contacto sutil y respetuoso para sentir el ritmo craneosacral; un ritmo que se percibe como un movimiento respiratorio sutil en todas las estructuras que componen el sistema craneosacral (encéfalo, medula espinal, líquido cefalorraquídeo, meninges, huesos craneales, pelvis y sacro) y, que igualmente se transmite a todos los órganos y tejidos corporales. La calidad con la que emerge y se transmite este impulso a todo el organismo, es algo que puede ser palpado por las manos de un terapeuta biodinámico experimentado y que determina el estado de salud y vitalidad del cliente.
Es una Terapia basada en el concepto de Salud Inherente, que ayuda al sistema del cliente a conectar con sus propios mecanismos de autocuración.
Es una terapia holística, que actúa tanto a nivel físico, como emocional, mental y espiritual.
El enfoque biodinámico de la terapia craneosacral se construye sobre las bases de presencia (estar ahora y aquí con el cliente) del terapeuta y ser testigo y mero acompañador de un proceso que surge de lo más profundo del cliente. Esta escucha nace del movimiento del líquido cefalorraquídeo que rodea el sistema nervioso central y que hace mover los huesos craneales y el sacro y se expande hacia todas y cada una de las partes del cuerpo y más allá, en forma de mareas. Estas mareas son potentes campos energéticos y son las precursoras de esos cambios en busca de la salud primitiva.
Es necesario crear un campo relacional seguro durante la terapia, para que puedan darse esos cambios en el cliente.
Exige por parte del terapeuta humildad, no juicios y amor incondicional.
La Terapia Craneosacral Biodinámica nace de la Osteopatía, siendo su fundador el estadounidense W. Garner Sutherland.
Sutherland tuvo una revelación siendo aún estudiante de osteopatía. Observó cuan fácilmente se desarticulaba un cráneo y mientras sostenía en sus manos un par de huesos temporales, tuvo la certeza de que la disposición biselada de sus suturas era para facilitar un movimiento respiratorio, parecido al de las agallas de un pez. Se refirió a este movimiento como el movimiento respiratorio primario pues es anterior a la respiración pulmonar y existe desde el momento de la concepción.
A partir de entonces, Sutherland dedicó más de 50 años de su vida al estudio de esta disciplina.
Inicialmente su enfoque fue más biomecánico, aunque gradualmente fue evolucionando hacia un campo más sutil, holístico e incluso espiritual.
Rollin Becker, alumno de Sutherland, acuñó el término “Biodinámica”, para designar el movimiento que crea una fuerza sutil en el cuerpo.
Actualmente el pionero en el campo de la Biodinámica Craneosacral es Franklin Sills, que enseña la parte más sutil y espiritual de esta disciplina, basada en el Aliento de Vida y su transmutación en la forma (cuerpo) a través de diferentes Ritmos que denominamos Mareas.
Para empezar, nos sentaremos a conversar. Puede parecer un detalle menor, pero este momento tiene un propósito profundo. Tu cuerpo irradia emociones en cada palabra que usas, en el tono y la velocidad. Durante esta primera parte, puedes descubrir cómo te expresas de manera más consciente: como repites ciertos fragmentos, la emoción detrás de una palabra. ¿Recuerdas el gesto que hiciste sin darte cuenta?
Este dialogo, no es solo para entender cómo llegaste hasta aquí, sino también para darte las herramientas que te permitan explorar nuevas formas de mirar y sanar tu relación contigo mismo y con el mundo.
Las palabras tienen fuerza en sí mismas y construyen realidades. Pueden ser muros que nos limitan o puertas que abren nuevas posibilidades.
En esta conversación inicial te acompañaré, con respeto y cercanía, a descubrir narrativas más integradoras, relatos sobre ti mismo que no solo expliquen lo que te pasa, sino que te inspiren a avanzar.
Después de esta primera parte, te invitaré a tumbarte cómodamente boca arriba sobre la camilla. Tal y como vas, sin necesidad de quitarte la ropa, tan solo los zapatos para tu mayor comodidad y por si necesito hacer alguna escucha desde esa zona.
Aquí comienza un viaje diferente, uno que no necesita palabras, porque es el cuerpo, la “Vida” hecha carne, la que toma la iniciativa.
Me acercaré despacio a tu cuerpo y realizaré un contacto ligero, casi imperceptible. Un toque que no fuerza, presiona, ni manipula, sino que escucha y acoge. Y aunque es sutil, está lleno de intención: ayudar a tu sistema nervioso a salir del estado de alerta constante y entrar en ese espacio de calma profunda donde ocurre la verdadera sanación.
Quizás al principio puede que notes cosas pequeñas: como un suspiro que aparece de forma espontánea, el peso de tu cuerpo que parece hundirse un poco más en la camilla, o incluso una respiración que se vuelve más lenta. Progresivamente, tu sistema nervioso se “afloja”. Es como si el cuerpo, al sentirse seguro, pudiera comenzar a soltar todo lo que le estaba apretando, bloqueando o desajustando.
En este estado de relajación que se va alcanzando, algo más profundo comienza a suceder.
Dentro y alrededor de ti, hay ritmos profundos que fluyen constantemente, aunque normalmente, no estamos entrenados para percibirlos. En la Terapia Biodinámica Craneosacral los llamamos las mareas, porque se asemejan al rítmico movimiento de ida y vuelta de las olas del mar.
Estas mareas son una expresión de la SALUD con mayúsculas pues llevan consigo la energía creadora que nos nutre, repara y equilibra. Al sintonizarte con ellas, tu cuerpo parece encontrar su brújula interna, esa que sabe cómo devolverte a tu estado natural de armonía.
Quizá sientas un calor suave en alguna parte de tu cuerpo, una pulsación rítmica o incluso una sensación de expansión, como si estuvieras conectado a algo más grande que tú mismo. Cada experiencia es única, pero lo importante es que estas mareas te guían hacia un espacio de bienestar y felicidad que ya existe dentro de ti, pero del que solemos alejarnos, debido a nuestra inconsciencia, sumada con las dificultades propias de la vida.
Cuando termina la sesión en la camilla, solemos tomarnos un momento para “regresar” tranquilamente y quizás hablar sobre lo que has sentido. Muchas personas describen esta experiencia como transformadora, aunque a veces cuesta ponerla en palabras. En esos casos, mi papel es ayudarte a aterrizar lo vivido, a traducirlo en algo que puedas integrar en tu vida cotidiana.
Pero también puede ocurrir que el silencio sea lo mejor. Hay momentos en los que no hace falta racionalizar lo que pasó; solo dejar que tu cuerpo y tu mente hagan su trabajo en calma. Lo esencial es que lo que sientes durante la sesión no se queda allí y comenzará a acompañarte en tu día a día.
También es muy importante saber que, aunque una sola sesión puede marcar una diferencia significativa, muchas veces los procesos más profundos necesitan su tiempo. Las tensiones que llevas acumulando durante años, los patrones que te han acompañado tanto tiempo, no desaparecen de inmediato. Y eso está bien, el cuerpo es sabio y conoce su propio ritmo, aunque a veces a nosotros nos puede la impaciencia.
La sanación es un proceso, no un evento puntual. Cada sesión es como regar un jardín: algunas plantas florecen rápido, pero otras necesitan más tiempo y cuidado. Con sesiones regulares, podemos ir trabajando en esas capas más profundas, que no quieren ser violentadas ni forzadas de ninguna manera, y que anhelan ser reconocidas para desbloquear lo que necesita ser liberado y crear espacio para una expresión más plena de tu salud física, emocional, mental y espiritual.
La Terapia Biodinámica Craneosacral (TBC) es una terapia suave y respetuosa, ideal para todas la edades desde bebés a personas mayores.
La terapia biodinámica es una técnica corporal, muy sutil, que favorece el vínculo y la conexión entre la madre y el bebé antes de nacer, equilibrando el cuerpo físico y energético.
Es ideal para prevenir y aliviar estados de ansiedad y también para trascender posibles traumas emocionales o físicos guardados en nuestra memoria corporal.
La terapia biodinámica aporta un refugio donde sentirse a salvo, y desde ahí nuestro sistema nervioso empieza a regularse, soltamos el control y todo aquello que necesite ser escuchado empieza a colocarse en la luz.
A nivel físico la terapia biodinámica acompaña en todos los cambios físicos que se van dando. A nivel músculo-esquelético y orgánico, ayudando en la adaptación para la cabida del bebé y por supuesto en la preparación hacia el futuro alumbramiento.
Beneficios:
Acidez y reflujo, estreñimiento y digestiones pesadas, dolores de espalda y ciática, tensión general, miedos, ayuda a restablecer la salud emocional, sistema nervioso central y periférico y sistema hormonal, insomnio, piernas cansadas o hinchadas, molestias por la colocación del bebé, puede ayudar a recolocar a un bebé de nalgas, relajación física y mental, favorece un parto natural…
El embarazo y el parto son acontecimientos muy especiales e importantes en la vida de una mujer y su pareja y por supuesto, también, para el inicio de ese Ser que empieza su aventura dentro del vientre materno. Es importante crear un ambiente cálido y tranquilo para ambos para asegurar su buen desarrollo a todos los niveles.
Si estás embarazada y te apetece probar esta bella terapia no dudes en ponerte en contacto conmigo. Será un placer acompañarte a ti y a tu familia en esta nueva andadura que es la pa-maternidad.
La terapia Craneosacral y visceral biodinámica se centra en eliminar las tensiones que nos dejan secuelas de la vida intrauterina, parto y post-parto. El trabajo con bebés ayuda a disminuir entre un 60% y un 70% de las múltiples enfermedades y sintomatologías. A partir de las 24 horas de nacer ya se puede realizar esta técnica en bebés sin ningún tipo de riesgo.
Dentro del propio proceso de la gestación y durante el parto y el expulsivo pueden generarse ciertas tensiones que acompañarán el cuerpo del bebé a lo largo de su vida. Si estas tensiones no son liberadas pueden condicionar la edad adulta con la aparición de diversas patologías.
Experimenta la Calma en Persona
Sumérgete en una sesión de Terapia Craneosacral presencial y permite que mis manos expertas guíen tu cuerpo hacia un equilibrio profundo. Siente la sutil liberación de tensiones, el alivio del dolor y la reconexión con tu bienestar integral en un ambiente tranquilo y dedicado a tu sanación.
Bienestar Craneosacral Donde Quiera Que Estés
Descubre los beneficios de la Terapia Craneosacral online. A través de una conexión virtual, te ofrezco un espacio de escucha sensible y herramientas para facilitar la relajación, reducir el estrés y promover tu equilibrio energético desde la comodidad de tu hogar.